|
MARCO LEGAL Y GUÍA DE NEGOCIOS
La inversión en China requiere un estudio detallado del ambiente de negocios y, en especial, del marco legal aplicable.
Las principales normas reguladoras a tener en cuenta para proyectar cualquier inversión extranjera en China son:
1. Nueva Ley de sociedades, que entró en vigor el 1 de enero de 2006
2. La Ley de la República Popular de China sobre empresas de capital extranjero, de 13 de abril de 2000.
3. Catálogo para guiar la inversión extranjera industrial, revisado por última vez en noviembre de 2004 y en vigor desde el 1 de enero de 2005.
4. Regulaciones para guiar la dirección de la inversión extranjera, publicadas el 1 de abril de 2002.
5. Medidas para la Administración de la Inversión Extranjera en el Sector Comercial (Ministerio de Comercio Exterior - MOFCOM, 16 de abril de 2004) y Circular sobre la Delegación de la Potestad de Registro de Empresas Comerciales de Capital Extranjero a las Autoridades Locales (MOFCOM, febrero de 2006).
6. Revisión de las Provisiones para el Establecimiento de Empresas de Distribución por Inversores Extranjeros (MOFCOM, 17 de noviembre de 2004).
Hay que tener en cuenta, además, que el marco normativo regulador de las formas de inversión es muy extenso y cambiante. Todos estos cambios legislativos se enmarcan en un conjunto de acciones llevadas a cabo por el gobierno chino para reforzar su sistema económico y adaptarlo al esquema exigido por la OMC, fijando como objetivo último la equiparación entre empresas extranjeras y chinas.
Asimismo, el Gobierno chino mantiene una lista de aquellos sectores aún restringidos, prohibidos o, por el contrario, incentivados. El Catalogue of Industries for Guiding Foreign Investment se encuentra en la página web www.fdi.gov.cn.
FORMAS SOCIETARIAS PARA EL INVERSOR EXTRANJERO EN CHINA
La normativa que regula las inversiones extranjeras prevé varios modos de establecimiento. Entre ellas:
· La oficina de representación
· Las empresas 100% extranjeras
· Las empresas mixtas
· Empresas extranjeras de distribución (FICEs)
· Franquicias
· La inversión extranjera en el sector de servicios
· Otras formas de inversión
1. La oficina de representación (R.O. - Representative Office)
Si el objetivo perseguido es el de llevar a cabo estudios preliminares de mercado o investigar nuevas oportunidades de negocio, dar un servicio de posventa al cliente, o sencillamente estar presente en China por el interés y la importancia que los clientes chinos otorgan a la cercanía y al trato cotidiano, se optará por la oficina de representación. Por ser la más simple y barata, ésta última es la estrategia de entrada más utilizada por las empresas que desean iniciar una actividad en China a medio o largo plazo.
La oficina de representación es el modo más sencillo y directo de establecerse en China aunque únicamente está capacitada para representar a la empresa que la constituye, y de la que depende. En China, las oficinas de representación (OR) no tienen entidad jurídica independiente a la de sus empresas matrices y, por tanto, tienen prohibido realizar actividades que generen beneficios atribuibles a su cuenta de resultados, ya que no se trata de una empresa en sentido estricto y no dispone de capital social registrado. Por este motivo, no puede facturar a empresas o particulares por servicios o productos vendidos. Tampoco puede comercializar productos fabricados en China por otras empresas. Estas limitaciones implican que los contratos deberán ser firmados por la matriz de la empresa, por ejecutivos de la misma no residentes en la República Popular China o por el representante de la oficina cuando éste tenga también un puesto en la matriz.
La oficina de representación puede, en cambio, abrir cuentas bancarias en su nombre, alquilar locales en los que desarrollar su actividad o contratar empleados que supervisen las labores vinculadas a su empresa matriz, entre otras. Además, el atractivo de una OR radica en la posibilidad que brindan a la empresa matriz de iniciar operaciones a gran escala, promocionar la marca comercial o familiarizarse con la demanda de su producto o servicio en el mercado chino.
2. Las empresas 100% extranjeras (WFOEs – Wholly Foreign–owned Enterprises)
Si el empresario busca tomar posiciones en el mercado chino, o instalar unidades productivas o de servicios en el país manteniendo el control total sobre la gestión de la empresa y su administración, la figura más adecuada puede ser la empresa de capital 100% extranjero.
Debido a las políticas más flexibles para favorecer la atracción de inversión extranjera, la apertura de las autoridades chinas a la inversión extranjera pretende garantizar la propiedad, el control y la independencia en la gestión de las empresas extranjeras.
Una empresa 100% extranjera es una sociedad de responsabilidad limitada con un capital mínimo de 140.000 USD perteneciente exclusivamente a inversores extranjeros.
De forma creciente, el modelo de empresa con capital totalmente extranjero resulta el modo idóneo para introducirse en China. Las principales razones que animan al inversor a escoger esta figura son:
• Mayor control total de la gestión
• Simplificación del procedimiento de establecimiento
• Facilita la reestructuración del capital o liquidación prematura
• Mayor flexibilidad en la elección geográfica
• Mayor protección de su propiedad intelectual
• Capacidad para combinar diferentes actividades
• Incentivos fiscales
Sin embargo, las empresas 100% extranjeras también están expuestas a riesgos:
• Cierto proteccionismo local
• Falta de experiencia en el mercado chino
• Dificultades para adquirir terrenos, clientes o proveedores
El capital mínimo exigido es de 140.000 USD, siendo más elevado cuando la empresa opere en ciertos sectores. El desembolso del capital puede realizarse en forma de efectivo, activos e incluso activos intangibles. El proceso dura de dos a tres meses.
3. Las empresas mixtas (JVs - Joint Ventures)
En el caso de que la constitución de una empresa de capital 100% extranjero esté vetada por la ley como
en la banca y los seguros, o simplemente se considere oportuno asociarse con un empresario local, se
puede optar por una Joint Venture o empresa mixta. Será conveniente, en este supuesto, escoger el
socio del negocio con sumo cuidado.
Una empresa mixta es una sociedad de responsabilidad limitada, sujeta a la aprobación del Gobierno
chino, en la que una parte del capital social pertenece a uno o varios socios chinos y, otra parte, a uno
o varios socios extranjeros.
La Ley de Empresas Mixtas (Joint Venture Law, 1979) distingue dos tipos de empresas mixtas: la empresa mixta por acciones y la empresa mixta contractual o cooperativa (contractual o co-operative joint venture).
En las empresas mixtas por acciones (también denominadas convencionales o de participación societaria) se comparten los beneficios, los riesgos y el control de la gestión de forma proporcional a la participación correspondiente en el capital. Su principal desventaja reside en que deben mantener unas reservas en efectivo del 20% de su capital, en comparación con el 1% que se exige de una empresa mixta contractual. En éstas últimas se pacta contractualmente la cuota de participación en beneficios, riesgo y control de la gestión de la firma.
Las principales razones que llevan a escoger una empresa mixta como forma de inversión son:
• Único vehículo oficial permitido
• Tras la correspondiente autorización oficial, pueden convertirse en sociedades anónimas, emitir acciones de forma pública o privada y cotizar en las bolsas de Shanghai o Shenzhen
• Vía para adquirir terrenos en zonas costosas o ya saturadas.
• Acceso a una red mayor de contactos con las autoridades locales
Las desventajas más notorias de invertir a través de una empresa mixta son:
• Flexibilidad limitada
• Problemática de coordinación entre socios y conflictos de interés
• Mayor inseguridad en la protección de la propiedad intelectual
A la hora de elegir este modo de inversión, la búsqueda de socio por parte del inversor extranjero debe ser extremadamente cuidadosa en China. Si bien actualmente se prefiere establecer empresas 100% extranjeras, las empresas mixtas siguen resultando especialmente útiles en sectores todavía cerrados a la inversión 100% extranjera o en áreas geográficas poco desarrolladas. Este modo de inversión se emplea, principalmente, como método de adquisición del derecho de uso del suelo.
4. Empresas extranjeras de distribución (FICEs)
Las FICEs – Foreign Invested Commercial Enterprises- son empresas de distribución, mayorista y minorista, dentro de China. Están autorizadas a establecer libremente sus propias tiendas, así como a franquiciar su negocio a terceros.
Existen dos tipos de FICEs:
• Empresa comercial minorista de capital extranjero: venta al por menor de mercancías, importación de mercancías para su propio uso y adquisición de productos chinos para su exportación.
• Empresa comercial mayorista de capital extranjero: venta de mercancías al por mayor y
agencias comisionistas.
Estas empresas comerciales con capital extranjero (FICEs) podrán realizar las siguientes actividades:
· agencia comisionista
· venta minorista
· venta mayorista
· franquicia.
El establecimiento se permite a través de empresas mixtas (con socio chino) comerciales con capital extranjero y de empresas comerciales 100% extranjeras (WFOEs).
Actualmente, es posible ampliar el objeto social de estas empresas al de comercio exterior (importación y exportación). Así mismo, la potestad para registrar la mayor parte de empresas comerciales con capital extranjero queda transferida a las autoridades de nivel provincial.
En general, el proceso de establecimiento y los documentos de solicitud del status de una FICE son idénticos a los requisitos exigidos para cualquier otra empresa con inversión extranjera (de capital totalmente extranjero o mixta).
5. Franquicias
El modelo de franquicia permite a inversores, partiendo un capital limitado entrar a formar parte de un negocio ya establecido y es un modo de inversión especialmente adecuado para una economía aún en desarrollo como es la China.
En cuanto a los sectores con mayor presencia y atractivo para las empresas franquiciadoras destacan la restauración, lavandería, intermediación inmobiliaria, formación y Tecnología de Redes.
La principal normativa que actualmente regula la actividad de franquicia son las “Medidas para la Administración de Operaciones Comerciales de Franquicia”, que el MOFCOM promulgó el 31 de diciembre de 2004 (también conocidas como Decreto 25), efectivas desde el 1 de febrero de 2005, las cuales levantan las restricciones a la inversión extranjera en operaciones de franquicia en términos de acceso al mercado y trato nacional. Esta nueva regulación ha tenido un efecto estimulante sobre la actividad de franquicia, permitiendo la entrada de un mayor número de franquiciadores extranjeros.
Tanto las FICE que autoricen a terceros la apertura de establecimientos bajo el formato de franquicia, como aquellas empresas con participación procedentes de Hong Kong, Taiwán y Macao dedicadas a actividades de franquicia, deberán someterse al contenido de estas medidas y a las regulaciones específicas que puedan existir en materia de franquicia.
6. La inversión extranjera en el sector de servicios
La pujante capacidad adquisitiva de la población urbana china demanda cada vez mas servicios médicos, educativos o de empleo del ocio, lo cual está dando lugar a un auténtico florecimiento de nuevos establecimiento en el sector de la restauración, la logística, la moda, la decoración, la publicidad, la seguridad, el turismo, la educación, el sector editorial o la estética, por poner algunos ejemplos representativos.
Merecen especial mención las crecientes posibilidades para establecer despachos de abogados, estudios de arquitectura, compañías de consultoría, publicidad, entidades financieras, bancarias, auditoras y de seguros.
7. Otras formas de inversión
Existen otras formas de inversión o de cooperación empresarial en China. Entre ellas destacan:
- Holdings: también conocidas por empresas de inversión, permiten agrupar múltiples proyectos en China bajo un único paraguas empresarial. Los “holdings” pueden establecerse como empresas 100% extranjeras o como empresas mixtas. La normativa china exige unos requisitos mínimos de capital y determinadas condiciones a la empresa matriz.
- Grupos financieros: las inversiones ya existentes bajo la forma de holding pueden solicitar establecer empresas financieras con la capacidad para tomar depósitos y otorgar préstamos a sus filiales. Estas empresas también pueden proveer servicios financieros varios, actuando como bancos al servicio de las filiales. Sin embargo, los requisitos para establecer un grupo financiero son estrictos y, por tanto, son muy pocas empresas han optado por esta fórmula.
- Asociaciones: las asociaciones entre personas o instituciones extranjeras y chinas están muy restringidas y son poco comunes. Las empresas mixtas cooperativas, a menudo denominadas también “empresas mixtas contractuales”, pueden operar bajo una estructura de asociación donde los socios son tratados como contribuyentes independientes.
- Fusiones y adquisiciones: Actualmente representan una pequeña cuota de las inversiones extranjeras en China, pero es un método por el que empiezan a mostrar gran interés los inversores foráneos. En este sentido, la creciente privatización de empresas públicas (State Owned Enterprises) ofrece numerosas oportunidades al inversor extranjero y está siendo intensamente promovida por las autoridades chinas.
- Los contratos BOT (Build Operate Transfer): este tipo de contratos implican que la empresa adjudicataria del contrato deberá financiar la construcción del equipamiento, recuperando su inversión una vez finalizada y durante un periodo de concesión más o menos extenso. Transcurrido el plazo de la concesión, la empresa adjudicataria traspasará la propiedad del equipamiento al organismo público licitante.
|